Y sigamos bailando, en éste; el mundo de los muertos.
Bailamos orgullosos, resonando los huaraches
hasta los confines del río que usamos de borde.
Ya la pena se fue,
¡Ya la agonía ha callado!;
Todo está guardado ya, entre huesos y vertebras.
Amo Xolotl, ¡cuacualtzin hasta los huesos!
Seguimos rezonando nuestras calaveras
por fin libres somos, aquí en la tierra de nosotros.
Todos visten de algodón e ixtle
huipiles y manta alumbran
y ¡prendren fuego al copal!
Amo Xolotl, ¡cuacualtzin hasta la médula!
Ya no hay ojos para lagrimas
la verdadera escencia emana
somos puros, somos castos
Mictlan no es el infierno,
es donde reinamos los verdaderos,
¡los muertos!
Amo Xolotl, ¡cuacualtzin hasta el próximo Sol!
Aun sea jade ¡se raya!
aunque oro sea¡ se quiebra!
¡No estamos en la Tierra!
sólo somos parte de ELLA.
Ante la desconocida, la huesuda,
la sombra de los dioses que gobiernan
somos iguales, sin tanta carne,
sin tantas joyas, sin quechquemitl,
¡sin penacho!
Somos todos, somos uno.
Amo Xolotl, ¡cuacualtzin por siempre!